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Viaje por Londres

 



Canterbury

Catedral de Canterbury

Cuentos de Canterbury

Datos prácticos Canterbury

HISTORIA DE CANTERBURY

Historia antigua

La zona de Canterbury ha sido habitada desde tiempos prehistóricos y se han encontrado vasijas de la Edad de Bronce y del Neolítico, así como hachas del paleolítico. Canterbury fue un asentamiento principal de una tribu celta, los Cantiaci, los cuales habitaban de la zona del actual Kent.

En la catedral de Canterbury
En Canterbury

En el primer siglo, los romanos llegaron a este asentamiento y reconstruyeron la ciudad con nuevas calles en forma de cuadrícula, hicieron un teatro, un templo, un foro y baños públicos. A finales del siglo III, para defenderse de los ataques de los bárbaros, los romanos construyeron alrededor de la ciudad una bancada de tierra y una muralla con siete puertas, las cuales cerraban una zona de unas 53 hectáreas.

Antiguas ruinas en Canterbury
Restos en Canterbury, imagen de Michael Pead

Cuando los romanos se fueron de Gran Bretaña en el año 410, esta zona fue abandonada aparte de unos pocos agricultores, y poco a poco decayó. En los siguientes 100 años se formó una comunidad anglo-sajona dentro de las murallas de la ciudad, ya que llegaron refugiados Jutes (daneses), que posiblemente se casaron con la gente local. Estos refugiados llamaron a la ciudad “Cantwaraburh” que significa “Fortaleza de la gente de Kent”. En el año 597, el Papa Gregorio el Grande envió a Agustín para convertir al rey Ethelberht de Kent al cristianismo. Después de la conversión, Canterbury, como ciudad romana, fue elegida por Agustín como centro de una sede episcopal en Kent, y se construyeron una abadía y una catedral. Así pues Agustín se convirtió en el primer Arzobispo de Canterbury. El nuevo calado y la nueva importancia de la ciudad llevó a su renacimiento, y el comercio se desarrolló con la cerámica, el textil y el cuero.

Hacia el año 630 se acuñó monedas de oro en la casa de la moneda de Canterbury. En el año 672 el concilio de obispos de Hertford dieron a la sede de Canterbury autoridad sobre toda la iglesia inglesa.

En los años 842 y 851, Canterbury sufrió grandes pérdidas de vidas durante las incursiones danesas. En el año 978, el arzobispo Dunstan volvió a fundar la abadía construida por Agustín, y le puso el nombre de Abadía de San Agustín.

Una segunda ola de ataques daneses se iniciaron en el año 991, y en 1011 la catedral se quemó y el arzobispo Alphege fue asesinado. Debido a la destrucción causada por los daneses, los habitantes de Canterbury no aguantaron la invasión de William el Conquistador en el año 1066. William ordenó inmediatamente hacer un castillo, cuya base era la madera, dentro de las murallas romanas de la ciudad. A principios del siglo XII, el castillo fue reconstruido en piedra.

Después del asesinato del arzobispo Thomas Becket en la catedral en el año 1170, Canterbury se convirtió en una de las ciudades más notables de Europa, ya que peregrinos de todas las partes de la cristiandad se acercaban a visitar este santuario. Esta peregrinación fue el marco de las historias del siglo XIV escritas por Geoffrey Chaucer, Los Cuentos de Canterbury.

Torre de una iglesia en Canterbury
Torre de la iglesia de San Jorge, donde Christopher Marlowe fue bautizado, imagen de A. Brocke

De este periodo Canterbury se asocia con varios santos que vivieron en Canterbury:

punto San Agustín de Canterbury.
punto San Anselmo de Canterbury.
punto San Thomas Becket.
punto San Mellitus.
punto San Teodoro de Tarsus
punto San Dunstan
punto San Adrian de Canterbury
punto San Alphege
punto San Ethelberht de Kent

Casas tipicas de Canterbury
Casas de tejedores hugonotes,
cerca de la calle Mayor

Siglos XIV – XVII

La peste negra golpeó a Canterbury en el año 1348. Con 10.000 habitantes, Canterbury era la décima población más grande de Inglaterra, y a principios del siglo XVI, la población cayó a 3.000 habitantes. Entre los años 1378 y 1402, la muralla se reconstruyó y se añadieron nuevas torres. En el año 1381, durante la Revuelta de los Campesinos, el castillo y el palacio del arzobispo fueron saqueados, y el arzobispo Sudbury fue decapitado en Londres. Sudbury es recordado todavía anualmente con la procesión de navidades dirigiéndose hacia su tumba en la catedral de Canterbury. En el año 1413 Enrique IV se convirtió en el único soberano que fue enterrado en la catedral. En el año 1448 se le concedió a Canterbury el privilegio de ciudad. En el año 1504 la principal torre de la catedral se completó, la torre Bell Harry, poniendo fin a 400 años de construcción.

Durante la Disolución de los Monasterios, el priorato de la ciudad, el convento y el monasterio se cerraron. La abadía de San Agustín, la catorceava más rica de Inglaterra en esos tiempos, fue entregada a la Corona, y su iglesia y claustros se estabilizaron. El resto de la abadía fue desmantelada en los siguientes 15 años, aunque parte del lugar fue convertido en un palacio. El santuario de Thomas Becket en la Catedral fue demolida y todo el oro, plata y joyas fueron trasladados a la Torre de Londres, y las imágenes de Becket, su reputación y las celebraciones fueron borradas en todo el reino poniendo fin así a las peregrinaciones.

En el siglo XVII, la población de Canterbury alcanzaba los 5.000 habitantes, de los cuales unos 2.000 eran franco-hablantes hugonotes protestantes, quienes introdujeron el tejido de la seda en la ciudad consiguiendo que en el año 1676 la seda superó a la lana.

En el año 1647, durante la Guerra Civil Inglesa, se iniciaron disturbios cuando se prohibieron los servicios de la iglesia en el día de navidad. Un juicio de los manifestantes llevó a que ser produjera una revuelta en Kent contra las fuerzas parlamentarias, lo cual contribuyó al inicio de la segunda fase de la guerra. Sin embargo, Canterbury se rindió pacíficamente ante los parlamentarios después de su victoria en la Batalla de Maidstone.

 

Del siglo XVIII a la actualidad

El primer periódico de la ciudad, el Kentish Post, se fundó en el año 1717. Este periódico se fundó con el Kentish Gazette en el año 1768.

En el año 1770 el castillo estaba bastante deteriorado, y muchas de sus partes se demolieron durante el siglo XVIII y a principios del siglo XIX. En el año 1787 todas las puertas de las murallas de la ciudad, exceptuando la Puerta Oeste – la cárcel de la ciudad- se demolieron como resultado de una comisión que decidieron que impedían el paso a los nuevos vehículos de transporte. Hacia el año 1820 la industria de la seda de la ciudad se acabó debido a la aparición de la muselina importada de India. El Ferrocarril “Canterbury and Whitstable”, el primer ferrocarril de pasajeros del mundo, se abrió en el año 1830. Entre los años 1830 y 1900, la población de la ciudad creció de 15.000 a 24.000 habitantes. La prisión de Canterbury se abrió en el año 1808 justo fuera de los límites de la ciudad.

Catebral de Canterbury
Imagen de la catedral de Canterbury obtenida
entre 1890 y 1900

 

Durante la Primera Guerra Mundial, un número de cuarteles y hospitales de voluntarios se asentaron alrededor de la ciudad, y en el año 1917 un bombardero alemán se estrelló cerca de la carretera Broad Oak. Durante la Segunda Guerra Mundial, 10.445 bombas fueron lanzadas durante 135 incursiones, 115 personas murieron, se destruyeron 731 viviendas y 296 otros edificios de la ciudad.

Antes del final de la guerra, el arquitecto Charles Holden elaboró planes para reconstruir el centro de la ciudad, pero la gente local se opuso por lo cual se formó la Asociación de Defensa del Ciudadano llegando al poder en las elecciones municipales del año 1945.

La reconstrucción del centro de la ciudad comenzó a los 10 años después de la guerra. Se construyó una carretera de circunvalación en varias etapas, la cual se hizo fuera de las murallas, para aliviar los crecientes problemas de tráfico del centro de la ciudad, la cual sería peatonal poco más tarde. La mayor expansión de la ciudad ocurrió en la década de 1960, con la llegada de la Universidad de Kent en Canterbury y el Colegio Christ Church.

La década de 1980 vio la visita del Papa Juan Pablo II, la reina Elizabeth II, y comenzó el Festival anual de Canterbury.

Otro famoso visitante a la ciudad fue Mahatma Gandhi, quien llegó a la ciudad de Canterbury en octubre del año 1931. En ese momento Gandhi se reunió con Hewlett Johnson, el entonces decano de Canterbury.

 

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